| Don
Saturno pasó a la historia mitológica por comerse
a varios de sus hijos.
El pequeño Putón -cuyo nombre de pila era en realidad
Plutón o Hades de Naranja- creció viendo aquel terrible
espectáculo brindado por Don Saturno -su padre-.
Ya crecidito, tras dar Saturno su última mordida, llegó
el momento en el que debió reunirse con sus dos hermanos
-Úpiter e Ineptuno- para repartir la abultada herencia.
Con el dinero obtenido Úpiter puso una disco en la costanera
"El Cielo", que sobrevivió a través de varios
siglos. Ineptuno no pudo concretar ningún negocio, no supo
hacer las inversiones adecuadas ni tampoco supo apostar a los números
adecuados, tras lo cual perdió hasta el último centavo.
Putón fue de los tres quien heredó la vocación
de don Saturno.
"Yo quiero ser como papá, quiero comer gente, preferentemente
hombres". Así comenzaba Putón su discurso de
apertura del gran proyecto en el que invirtió lo heredado:
la disco gay "Inferno".
De esa manera, escondido detrás de la barra, podía
elegir y luego seducir a los candidatos para sus grandes comilonas.
|